Bricolajes

Foto Ivan Ruiz

Iván Ruiz

El bricolaje se hace con piezas sueltas

Se las rompe, se las quiebra, se arreglan o se remiendan, y con destreza se improvisa una solución, de manera artesanal, con los recursos de los que se dispone. Su destino -como lo fuera la bricola en la ingeniería militar romana- es llevar la pieza suelta a un uso original, que no será el inicialmente previsto. El Urinario de Duchamp, el Móvil perpetuo de Scheerbart o el Finnegans Wake de Joyce, son bricolajes sin modelo que encontraron una función, más o menos improvisada, a la pieza suelta.

El bricolaje es una cuestión de lógica

Si se trata de encontrar usos nuevos, para el psicoanálisis lacaniano el bricolaje es una cuestión de lógica. Es así como se referirá Lacan a “la función lógica de los instrumentos fabricados”1 cuando distinga en la fobia de Juanito el uso de los mitos para procurarse una primera estructuración simbólica de la realidad. Así, en términos de lógica, el principal ejemplo de pieza suelta en psicoanálisis es el falo, y su significantización “depende de la lógica del bricolaje”.2 Esto es aplicable a toda operación que eleve la pieza suelta a la dignidad del significante. Y en términos de sinthome, la cuestión será qué función encontrarle a la pieza suelta, de tal modo que el sujeto, identificándose a su síntoma “se cierra en su artificio”.3

La invención en las psicosis implica un bricolaje

Implica un bricolaje porque el psicótico está confrontado al Otro que no existe. Por esta misma inexistencia, la invención no es generalizable en las psicosis. Cuando el Otro existe, se inventa desde ahí; cuando no, el sujeto se ve empujado a fabricarse un simbólico, a encontrar un modo de separarse de sus órganos o a detener la lalengua que se extiende al infinito. Ese será su saber-hacer-ahí, desde el que encontrar un modo de instrumentalizar el lenguaje, puesto que si los objetos no se extraen del campo del Otro y el lenguaje no produce en el cuerpo del ser hablante cortes y rupturas, tampoco se produce por medio del objeto a el “vaciamiento de la sustancia”.4] De todas las invenciones, la mayor será la que venga a resolver el problema de “la reintegración en el cuerpo del órgano fuera-de-cuerpo”5, del órgano fuera-de-cuerpo calificado como lo que “escapa pero que permanece ligado”.6 Del lado de la invención, algunas son originales y otras son típicas. Del lado del bricolaje, no hay uno que sea equiparable a otro.

Bricolajes en la esquizofrenia y los autismos

Desanudado del Otro, el esquizofrénico se encuentra con que lo imaginario se emancipa del cuerpo, lo enigmatiza, hace de él una vestimenta vacía, y debe entonces encontrar el modo de ligarse a su cuerpo. En su bricolaje deberá inventar una solución al hecho de que se encuentra atrapado en su dicho “sin el auxilio a un discurso establecido”.7 En los autismos, el cuerpo no representa ningún enigma porque está forcluido. Así como el cuerpo se forcluye en su dimensión topológica, la invención autística no contará de entrada con un cuerpo. Su bricolaje recurrirá a las zonas de borde que hacen cuerpo y aceptan mejor los efectos percutivos del significante: la iteración, el golpe, el significante solo, la serie, el sistema, el doble imaginario o los afectos por subrogación. Digamos que el bricolaje en el autismo puede producirse o bien en la contigüidad de la lalengua, o bien en una operación con el S1 solo, que ha tomado su parte a la lalengua8.

Los bricolajes bajo transferencia muestran que, en ocasiones, el vínculo transferencial en las psicosis y los autismos resulta ser la pieza fundamental para que el ensamblaje de elementos heterogéneos funcione como invención. ¿Cómo el practicante se situó para sostener la invención del sujeto, sus transformaciones, sus anudamientos, sus embrollos del cuerpo? ¿Y las invenciones del propio practicante? ¿Qué operaciones significantes fueron posibles para detener la fuga de lo imaginario o la localización de goce en el fuera-de-cuerpo? ¿Qué bricolajes fueron posibles para el autista en la zona de intercambio con el otro? ¿De qué modo se produjo la invención de una sujeción corporal en una esquizofrenia? ¿Qué bricolaje con la escritura en una melancolía? En definitiva, ¿Cómo demuestra la construcción de un caso clínico que el bricolaje de un sujeto puede elevarse a la dignidad de una invención?

ruizacero@gmail.com

 

Notas:

  1. Lacan, J. El Seminario, libro 4, La relación de objeto. Texto establecido por Jacques-Alain Miller. Paidós, Buenos Aires, 1994, p. 284.

  2. Miller, J.-A. Piezas sueltas. Paidós, Buenos Aires, 2013, p. 17.

  3. Miller, J.-A. « Preface », Joyce avec Lacan, Navarin editeur, Paris, 1987, p. 12.

  4. Miller, J.-A. “Curso de la Orientación Lacaniana”. Lección del 3 marzo de 1982. Inédito.

  5. Miller, J.-A. “La invención psicótica”. Virtualia 16, 2007.

  6. Ibid.

  7. Lacan, J. “El atolondradicho”, Otros escritos. Paidós, Buenos Aires, 2012, p. 498.

  8. Cf. Lacan, J. El Seminario, libro 20, Aún. Texto establecido por Jacques-Alain Miller. Paidós, Buenos Aires, 1981, p. 171.

 

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