LA CIUDAD

Foto Zaragoza

La ciudad de Zaragoza que va a acoger las XXV Jornadas de la ELP, tiene más de 2600 años de historia. El origen de esta población se remonta a Salduie, que fue el nombre de la ciudad ibérica sedetana en la segunda mitad del siglo III a. c. Con el dominio del imperio romano, tomó su nombre actual procedente del antiguo topónimo, Caesaraugusta, que recibió en honor al emperador César Augusto en el año 24 a. c.

En el 714 fue ocupada por el sarraceno Musa ibn Nusair y se convirtió en un centro musulmán importante llamado «Medina al-Baida Saraqusta» (Zaragoza la Blanca). El periodo de esplendor de la ciudad islámica se dio en el siglo XI, especialmente con el reinado de Al-Muqtadir (1046-1081), quien construyó un palacio fortificado de recreo, el Palacio de la Alfajería (Palacio de La Alegría), sede actual de las Cortes de Aragón.

El rey cristiano Alfonso I de Aragón, reconquistó Zaragoza en el año 1118, expulsando a la población musulmana a las afueras de la ciudad. En la Zaragoza medieval existió también una comunidad judía reconocida por sus escuelas religiosas, donde además del estudio del Talmud se enseñaba filosofía.

Las 3 culturas, musulmana-cristiana-judía, coexistieron durante un tiempo y han dejado sus huellas en la lengua y la cultura.

En Aragón conviven 3 lenguas: el castellano con múltiples influencias árabes, el aragonés (hablado en los valles pirenaicos) y el catalán (hablado en la zona oriental conocida como "La Franja").

La ciudad está recorrida por 3 ríos: el río Ebro en el valle, recoge las aguas del río Huerva al sur y del Gállego al norte. Siendo tradicionalmente una ciudad de tránsito entre Madrid y Barcelona, y entre Valencia y Bilbao, ha conseguido en los últimos 30 años atraer a población por sus obras de interés cultural y artístico.

Zaragoza es conocida como “ciudad del viento” ya que su presencia se siente unos 200 días al año. El más conocido es el Cierzo, que llega desde el noroeste y es un viento frío y seco. Despeja de contaminación, altera el ánimo de sus habitantes, pero también los endurece.

La mitad de la población de Aragón vive en Zaragoza, en un flujo migratorio que empezó en los años sesenta y no ha cesado, vaciando el territorio ya históricamente formado por pequeños núcleos dispersos. La “vuelta a lo rural” tiene sin embargo muchas posibilidades por la belleza paisajística y la conservación de estos pueblos.

Aunque las Jornadas no dejan mucho tiempo libre, Zaragoza dispone de un gran número de salas y locales para disfrutar de música en directo: el Rock & Blues Café, La casa del loco, La lata de bombillas, la sala Oasis, La ley seca, la sala Creedence, la sala Z… y otras.

Próximamente: "Lugares de interés" para conocer mejor esta ciudad.

 

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