«Porque no siempre…

«Porque no siempre el odio lleva a la violencia. Situemos primero al odio partiendo de Freud y su concepto de Ausstossung, de expulsión fuera del sujeto. Para él allí está el origen de esta pasión, que es primera y que se debe a la temprana expulsión de lo displacentero. Se expulsa un goce que es propio y se localiza fuera. En ese sentido el hombre siempre está fuera de su goce. De allí que más tarde, el encuentro con ese goce localizado en otro genere un odio al distinto, al extranjero, al punto de querer exterminarlo. Podríamos llamarlo “voluntad de altericidio”. Es un querer exterminar al semejante que aparece como portador de un goce radicalmente distinto al propio, pero en realidad es la localización en un semejante del propio goce rechazado y desconocido por el sujeto. Eso lo transforma en amenazador y, por lo tanto, a ser eliminado

Stiglitz, G., “¿Cómo hacer escuchar lo que se rechaza?”. Freudiana 88, 2020, p. 95.

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