Encarnar la alteridad: temporalidad real desde la lógica femenina

El habeas corpus hace comparecer un cuerpo ante la ley. La preservación de la vida en Hobbes y la inmunidad en Cohen1 articulan la persona moderna entre pertenencia y defensa. Esa delimitación de lo propio se vuelve incierta cuando la alteridad acontece en el cuerpo que se supone poseer.

Si “el Otro es […] el cuerpo”,2 su unidad queda comprometida. El no-todo de Aún impide clausurar el goce bajo un universal: convertir el suplemento en complemento restituiría el todo, allí donde lo real señala el impasse de la formalización3. La vida es condición del goce, y el síntoma es un acontecimiento del cuerpo afectado por el significante4. La sexuación no se deduce de la anatomía. La desaparición subjetiva que Brousse aborda junto al goce corporal fuera de sentido y de la ley5 se vincula aquí con la mística y la condición del cuerpo.

Nombrarse de otro modo no basta para modificar las marcas de los encuentros contingentes con la sexualidad.6 La discordancia entre nominación y fijaciones de goce impide una reinvención a voluntad: lo vivido pasa sin que sus marcas dejen de afectar al cuerpo. La contingencia, aquello que “cesa de no escribirse”,7 abre una inscripción irreductible a un destino.

Esta cuestión se prolonga en el diálogo con la física8 desde Barad9 y Žižek.10 La hipótesis de que las temporalidades de la lógica femenina convocan lo cuántico enlaza el no-todo con indeterminaciones y superposiciones en una lectura conceptual y difractiva, sin fundir sexuación y física. El vacío cuántico no equivale a la nada como ausencia absoluta ni al vacío clínico. La asociación de las superposiciones irreductibles con lo femenino, frente a su reducción masculina a un punto, abre una lectura del goce suplementario que cuestiona un pasado concluido y un presente autosuficiente. La contingencia puede constituir retroactivamente necesidad histórica sin deshacer los hechos; la no conmutatividad atiende al orden y al momento de interpretar en repetición y transferencia.

Esa apertura contrasta con la paradoja epocal en la que la feminización (de los tiempos) rechaza segregativamente lo femenino11. Así, la adoración del cuerpo (imaginario y simbólico) vinculada al declive del amor al padre12 convive con las nuevas modalidades de homogeneización. La proliferación de identidades no impide que los mandatos de legibilidad, rendimiento y anticipación exijan trayectorias lineales y sin fisuras: una exigencia fálica que rechaza el goce singular y suplementario y al mismo tiempo que proliferan temporalidades discretas, encapsuladas, autoeróticas.

Frente a esa exigencia, lo real orienta el psicoanálisis sin reducirse a un concepto o metáfora. Los agujeros del cuerpo dibujan constelaciones de goce y un horizonte de acontecimiento.13 En esa temporalidad real desde el no-todo, un encuentro puede transformar la elaboración de las marcas sin cancelarlas e interrumpir el sentido de lo vivido. El pasado insistente y el porvenir contingente se entrelazan sin cerrar la historia.

La hospitalidad de Derrida y Dufourmantelle14 da a esa apertura su alcance ético y político. La acogida incondicional contradice sus leyes sin poder separarse de ellas y compromete la soberanía del anfitrión. ¿Cómo acoger, en el cuerpo, un porvenir que llega del otro y sorprende, desbordando nombres, expectativas y tiempos? Encarnar la alteridad sitúa esa apertura del cuerpo a lo real y de lo real del cuerpo en la materia de una vida que envejece, se transforma y muere. Su finitud coexiste con un goce no totalizable y temporalidades que no pueden hacerse enteramente propias.

andrea.casal@cchs.csic.es

 

Notas:

  1. Hobbes, T., Leviatán. Alianza, Madrid, 2018, pp. 126-141. Cohen, E., A Body Worth Defending. Duke University Press, Durham, 2009. ↑

  2. Lacan, J., El Seminario, libro 14, La lógica del fantasma (texto establecido por Jacques-Alain Miller). Paidós, Buenos Aires, 2023, p. 276. ↑

  3. Lacan, J., El Seminario, libro 20, Aun (texto establecido por Jacques-Alain Miller). Paidós, Buenos Aires, 1981, pp. 89–90 y 112. ↑

  4. Miller, J.-A., Biología lacaniana y acontecimiento del cuerpo. Colección Diva, Buenos Aires, 2002. ↑

  5. Brousse, M.-H., Modo de gozar en femenino. Navarin–Grama, Buenos Aires, 2021, pp. 59–63. ↑

  6. Fernández Blanco, M., “No sabemos qué son el hombre y la mujer”. XVIII Jornadas de la ELP, 2019. ↑

  7. Lacan, J., El Seminario, libro 20, Aun. Op. cit., p. 175. ↑

  8. Pépin, C., Brousse, M.-H. y de Georges, P., “The Perfection of the Void”. The Lacanian Review 7, 2019, pp. 28–50. ↑

  9. Barad, K., “Tiempo/s problemáticos y ecologías de la nada: re-tornar, re-membrar y enfrentar lo incalculable”. Difracciones, 1, Universidad Rafael Landívar, Guatemala, 2025 [orig. 2017]. ↑

  10. Žižek, S., Quantum History: A New Materialist Philosophy. Bloomsbury Academic, Londres, 2025, pp. 36, 67–70 y 329. ↑

  11. Fernández Blanco, M., “No sabemos qué son el hombre y la mujer”, Op. cit. ↑

  12. Brousse, M.-H., “Las identidades, una política, la identificación, un proceso y la identidad, un síntoma”. XVI Jornadas de la ELP, 2017. ↑

  13. Brousse, M.-H. y Saint Amand Poliakoff, C., “Cold Fire”. The Lacanian Review 7, 2019, pp. 7–8. ↑

  14. Derrida, J. y Dufourmantelle, A., La hospitalidad. Ediciones de la Flor, Buenos Aires, 2000, pp. 78, 81–85 y 146. ↑

 

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